Y mírame.
Cualquiera diría que no tengo nada mejor que hacer una noche a la 1:19 a.m, ¿verdad? Pues aquí estoy, intentando ponerle un principio a algo que no sé si funcionará.
Un blog. Un blogspot. Qué típico.
Pero llega un momento en el que ya te da igual si tus ideas son típicas o si sabes que nadie leerá lo que escribes. Por que lo único que necesitas es desahogarte. Explicarle a alguien lo que sientes de forma anónima aunque nadie te conteste y te diga que te apoya. Por que al menos tú ya habrás contado lo que te ronda por la cabeza y, por un momento, te sentirás más libre que antes.
Últimamente siento que estoy en modo "hater" total. Como si alguien hubiera presionado un botoncito imaginario en mi cabeza que indicara que, después de pulsarlo, acabaría odiándolo todo. Absolutamente todo. Cualquier cosa. Y por eso le he puesto ese título tan "emo" al blog. Por que necesito contar por qué odio al mundo y a muchos de sus habitantes. Por qué hay días en los que mandaría a todo el mundo a paseo y por qué siento cosas que no quiero sentir.
Aunque sé que nadie me va a contestar: "Te entiendo, yo también lo odio."
And that's why I hate the world.
No hay comentarios:
Publicar un comentario